Leandro Vicetto

20° Capítulo

Al día siguiente en casa de Rostro
Escucho el timbre del teléfono, casi entre sueños. No podía despegar los ojos. Tampoco moverme. Me dolía cada parte del cuerpo y el estómago se me retorcía. El mareo era enorme, giraba toda la casa como un carrusel. Pude mover un brazo hasta alcanzar el teléfono que lanzaba un sonido estridente que me partía la cabeza. Puse el oído al tubo y noté cómo la saliva me recorría la cara hasta el cuello. Una voz del otro lado hablaba. Tardé unos segundo en darme cuenta de quién era.

-¡Doctor! ¡Doctor! ¿Me escucha?, hábleme- decía la voz del otro lado del teléfono medio a los gritos.
-Si, si di-dígame- respondí farfullando
-Tiene que venir urgente, si quiere ver con vida a su mujer y a Daniels, tiene que venir ahora- replicó la voz.
-Muy bien, voy para allá Morris.
La cabeza me latía muy fuerte.
- ¡Uff! Que noche – dije pensando en voz alta.

Agarré los pantalones que estaban en el suelo pero estaban empapados en whisky. La botella casi vacía asomaba por debajo de la cama. Me levanté y saqué lo primero que encontré en el armario. Me lavé la cara con agua helada, me cepillé los dientes y salí con toda esa resaca hacia la jefatura.

Leandro Vicetto

Acerca de Leandro Vicetto

Un tipo oscuro. Flamante incorporación de martes, nos deleita con sus relatos en forma de policial negro.

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