tapa
neosimio

Dentre los escombros

Periscópicamente emergemos de estos escombros último modelo. Siglo XXI nos cae con todo su peso en adoquines.
Con la fuerza del sol naciente, agujereamos las rocas y vemos la luz. Asomamos nuestras narices, manoteamos la nada.
Y salimos airosos. Otra vez, este neosimio rechaza los poderes malignos y grita a los cuatro vientos su… “¡Victoria!”. Baila en este carnaval, luego se relaja, respira y observa la redondez universal..
La nada. El silencio atroz de una multitud que nunca vino, el alarde de triunfo se va por la alcantarilla y se viene la noche. Otra vez,
Salvaguardaremos nuestro orgullo. SIempre el segundo o tercer día de la semana se tanssforma y se deforma. . Una jornada en la cual todo se disuelve rápidamente , como tang en el océano. La liviandad se apodera de nuesteas almas. Ha llegado, ¡oh si!
Estamos seguros, hoy también será martes. Revíselo

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Verónica Noonan
teleoalreves_222

folie

Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante.

En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego.
Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio.

Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama.

(Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»…
Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura.

No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas.
Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

Jaime Sabines

 

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Guybrush

El bus de los animales (surrealismo andino en dos partes)

Parte 1: !Jugalo a la Quinela!
- Subiendo al micro: Sucre-La Paz.
Mientras me acomodo en mi asiento veo que sube y se acerca por el pasillo un chico de unos 15 años, con la cabeza gacha y balbuceando algo. Se frena frente a mi, sin mirarme. Sigue balbuceando.

Ahora que lo tengo cerca escucho que dice: “El asiento 22. ¿Dónde está el asiento 22?”, una y otra vez, sin parar. Como es el asiento justo enfrente mío, le digo: “Es ese de ahí, al lado tuyo”. No me presta atención y sigue con su letanía: “El 22, ¿dónde está el asiento 22?”. Le vuelvo a mostrar y no me presta atención, hasta que finalmente le digo: “Es ese de ahí, al lado tuyo, loco”.

En ese momento le agarra un ataque de nervios. Empieza a gritar y llorar. Dice: “No soy loco, ¿por qué me dices loco, eh? No tienes que llamarme así. A lo sumo loquito, pero no loco. Maldito, no me llames así”.

Completamente perdido (y un poco asustado), no sabía que responderle. En ese momento una señora se para de su asiento y me dice: “¿Eres argentino, verdad? Porque sé que allí ‘loco’ es una expresión muy común, pero acá es un insulto muy fuerte”.

“Oh, no lo sabía”. Perfecto, había insultado a un pobre pibe. La señora siguió…

“Además, Sucre es la ciudad de Bolivia con más hospitales psiquiátricos; probablemente el chico esté realmente loco, y con permiso de salida viene a la terminal a vender caramelos o algo”.

Ok, oficialmente un nuevo récord para mi ya de por si lisiada interacción social.

Toda esta charla con la amable señora fue con el pibe al lado nuestro, mirándonos. Una vez que le explicamos que en Argentina ‘loco’ significa algo como ‘amigo’, me sonrió y luego, mientras que intentaba vender chicles a los pasajeros, me señalaba (a esa altura habría pagado fortunas por un bigote falso y anteojos de sol) y decía: “El me dijo ‘loco’, pero en su país significa ‘amigo’”.

Así que no solo lo insulté, ¡sino que para los pasajeros venía de un país exótico donde insultamos a nuestros amigos, boludos!

La Parte 2, la semana que viene.

“La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.”
Heinrich Heine

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Lucía Miranda
luciamiranda02

3:52 A.M.

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alej

vida animada 19/4

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Leandro Vicetto

El Diario del Dr. Rostro

Buenos Aires, 7.10 a.m.
Una vez allí, nos sentamos y llamamos al camarero. El inspector tenía gesto severo. Me quedé callado hasta que decidiera largar su entripado. No pasó mucho tiempo de miradas incómodas. Ni bien llegaron los cafés, habló.
-Ey! Doc. Tengo un caso especial para usted. Ya sabe, de esos con paga extra. El tipo que encontramos en La mansión Ardouin era un don nadie, sin embargo, ha dejado entrever una pista de una vieja investigación que llevo persiguiendo por años. Debes saber que, “Tuc”, así le decían al finado, estaba íntimamente relacionado con la
señorita Granier, esa belleza que habita La Petite Chapelle. Encontramos una cajetilla de fósforos con su teléfono en el bolsillo del cadáver. Ahora, ella, está detenida para ser interrogada. Tendremos que retenerla unas horas más. Avisaré en la comisaría, así tendremos tiempo de actuar. Mientras tanto, trasladamos a un colega de “Tuc”, un perdedor de poca monta con el que andaban siempre juntos. Lo hemos atrapado en la esquina trasera de la mansión. Al parecer, tiene información que nos puede servir en el caso. Ahí es donde entras tú, mi querido Rostro. Tus métodos poco ortodoxos ya son bien conocidos entre nos. Deberás estar a las diez en punto en La Chapelle del la calle Alvear para proceder. ¿Qué dices?
-Importa acaso lo que yo diga. Allí estaré.

Rostro: Doctor en medicina forense. Fotógrafo. Así lo conocen. Al menos, de esa manera lo presenta el Inspector Daniels a cualquier distraído, cada vez que tiene oportunidad. Casado con Anny, quien soporta horarios y vicios, y por qué no, la frialdad que lo caracteriza.

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Señor G

Felices Pascuas


Felices pascuas les desea el niño Jesus y todos los empleados de la CATHOLIC CHURCH CORPORATION LATIN AMERICA.

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Hache Blanco

Ultimo Show

Pensar que cantaba de encontrarnos, de volver a hacer un juego ignoradamente terminado de antemano. Ese atardecer. Un ocaso siempre emociona al que lo ve, vaya uno a saber de lo que fue para el Sol verse caer. Al final será que la tierra gira pero cómo evitar imaginarse que todo puede darse al menos una puta vez. Cargar con todo aquello, con los cuerpos. Los de afuera no son de palo, nunca. No hay nada mas que puedas lastimar, si lo que antes había ya no está. Entre juegos de palabras, profetizar la próxima caída. Soportar el duelo. Pelearse por la sinrazón. Saber que al final no valió la pena. Salvo por un puñado de recuerdos con mucho más de anhelo que de realización. La desilusión no explota siquiera. Vence. No deja salir las lágrimas. Perder la ficha a todo o nada. ¿Qué será de nosotros? Alguna vez olvidaré todo. Alguna vez he soñado pero para estas horas ya me he despertado.

H

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Marcelo Vertua

Hobbies de verano (parte 1 de 2)

Mis vacaciones ideales son cerca del mar. En lo posible, trato de hospedarme en algún lugar desde donde pueda verlo, y escucharlo. Justo lo contrario de lo que me pasa con la gente: prefiero no verla ni escucharla, en especial si se trata de porteños montados a fastuosas 4×4, o porteñitos en cuatriciclo.
De vacaciones no me gusta andar moviéndome mucho. Tengo amigos que todos los años me invitan a Ingleses. El primer día van a las playas de ahí, y después alquilan un auto y recorren todo Floripa, un día cada praia… En esa no entro: una vez que llego a destino, no me interesa andar subiendo ni bajando de autos, aviones, micros o cualquier otra cosa que se mueva, incluyendo motos de agua, parapentes, tablas de surf, lanchas, trenes de la alegría, gomones o guías turísticos.
Antes no era así, pero tampoco voy a contratar a un detective para averiguar cómo me convertí en anciano. No es que me desagrade visitar lugares. Me encanta. Lo que pasa es que también me agota. Para mí, hacer turismo es un tipo de vacación que luego requiere de más vacaciones. Y para un empleado como yo, gozar vacaciones de las vacaciones es tan probable como que me nombren C.E.O. (sea lo que “ceo” que eso signifique).
Quedarme quieto, casi inmóvil, me permite descansar de verdad. Por lo general, me la paso durmiendo, esquivando gente aburrida (que todo el tiempo tiene que estar haciendo algo, o programando algo para hacer), contemplando el mar (y esperando que me envíe un mensaje que nunca descifro), escuchando música, caminado por la playa con mi mujer a última hora de la tarde, y mirando películas o series en DVD. A pesar de todas estas actividades que me encantan, siempre me quedan ratos libres, y es ahí cuando caigo en la trampa de lo nuevo: todos los veranos me engancho con alguna pequeña distracción… que termina absorbiéndome hasta el punto de casi arruinarnos la estadía.
Es que yo, de vacaciones, una vez que empiezo una carrera no paro hasta el diploma… de Boludo.

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La lectora

La lectora inmóvil

Foto: Anahí FloresHabía permanecido tanto tiempo inmóvil, leyendo una y otra vez las mismas líneas que, cuando fue a dar vuelta la página, su sombra se resistió a acompañarla.

Foto: Anahí Flores.

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Lunatika

Sin avisar

Y sin previo aviso,
la incertidumbre
retoma su paso cauteloso,
sin tan siquiera
preguntar, la conveniencia
de su aparición.

Huye la rutina acumulada
y derrotada la cotidianidad
aglutina quehaceres,
pues la duda
va ganando terreno
con aires de grandeza.

Y sin previo aviso,
certezas caen
sobre inseguridades
que se van perpetuando
en esta cuerda endeble
que hay que cruzar.

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neosimio
oncex

Próximo martes ONCEX

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Flor G (Olor a pan tostado)

Rompe-cabezas

Desde que mamá murió,
En todas las madres veo a mi madre,
Como si se proyectara claramente hacía mí,
Un holograma de su sonrisa en otro cuerpo;
Sutiles movimientos,
Miradas, formas, palabras, tonalidades.

Pequeños destellos de oro,
Que se me pegan como un imán al metal en mi piel,
Y yo solo me enternezco, y me dejo caer,
En aquellas pestañas ajenas, que no puedo tener

Desde que ella murió,
Desde que la reina no irrumpe en mis palabras,
Yo solo poseo las piezas imaginarias,
De cada madre que no es la mía,
Y con todas las piezas posiblemente infinitas,
Formo mi rompecabezas del olvido

Auque no es mi cabeza la que ha roto,
Y el olvido no sea la respuesta
Me enamoro de cada palabra,
Como un buzo usado que, alguien tejió y yo compré.

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Tyler Durden

Alto día

No puedo creer lo feliz que estoy. Dormí dos horas y estoy hecho percha. Hoy mis amigos se van de joda y yo me quedo en casa porque mañana tengo que laburar temprano. Soy el único del equipo que labura y esto de ir contra la corriente me mata. Es uno de esos días donde mataría a más de uno por veinte minutos de siesta. Sin embargo estoy feliz para el carajo así mal. Hace cinco minutos que puse a lavar el acolchado por primera vez en seis meses y no puedo más de la alegría. Si me viera mi vieja se le piantaría un lagrimón. Y nada, eso, loco… estoy re feliz. Si tuviste un mal día hacete amigo del lavarropas y ponete a lavar un acolchado. Es casi como ponerla, buenísimo.

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alej
contratapa222

Al Sudeste

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