tapa225
neosimio

Tá testeado

Según estudios interculturales se ha demostrado que si nos metemos de lleno en un sistema es absolutamente probable que terminemos fulminados. No nos alcanzan cinco vidas de obras sociales para poder reparar el daño irrevocable que la vida de estress causa en nuestro cuerpecitos traumatizados, kinesiologados y prótesis dentariados de tanto masticar y masticar las cosas.

Este año en las vacaciones me había prometido no llegar hasta este punto. Había realizado la revolución en mi mente, ya casi era dueño de mi propia vida. ¿Qué ha pasado?

Por qué estoy rodeado de tanta información absorbiendo conocimiento de a pedazos, cumpliendo horarios estrambóticos, luchando contra la locura…

En fin, cuando esté leyendo estas líneas yo estaré en esa isla que tanto me gusta. Con un mango entre las patas y corriendo al mono que se roba mi trago todas las noches. Felices de martes.

2 comentarios
Verónica Noonan
teleoalreves_225

Babydoll

¿A quién va a engañar?
En las fiestas últimamente lo único que ocurre son las fotos, y lo siento, a mí no me basta.
O sea: paso de fiestas.
Y paso de la gente que habla de fiestas, que pinta fiestas en sus comics,o que hace fotos en las fiestas y las publica como si aquello importara a alguien.
Prefiero el muermo, la depresiòn, la reflexiòn, la abstinencia, el tedio, el nihilismo, la discreciòn,el no tener nada que decir,
la inactividad, los buenos modales, la antipatía, la country, el tener un horario, la precauciòn, la melancolía, las visitas a la familia, la cordura, la inhibición, las raíces, la tradición, los cantautores, etc.
Es insufrible esa necesidad que tiene todo el mundo de demostrar que son divinos.
La fama me ha convertido en una persona triste y melancólica
y no estoy dispuesta a tomar drogas para superarlo.
.
No tengo nada que decir,
y no quiero decir nada.
No tiene sentido
que siga escribiendo.
Esta página,
a partir de este momento,
estará vacía.
.

Que la rellenen otros.

.
Pedro Almodóvar.
-”Patty Difussa”-

Deja un comentario
Guybrush

Peligrosos, caros y lentos

(ultimas anécdotas ‘Guybrusheanas’ de viaje)

- Con mi amigo y compañero de viaje visitamos Machu Picchu hace unas semanas. Un lugar hermoso y lleno de espiritualidad. Y de piedras resbalosas, no olvidar las piedras resbalosas. Nos levantamos a las 3 AM para esperar unas horas en la oscuridad abajo de la lluvia así quedábamos entre los pocos con el privilegio de escalar el Wayna Picchu… una montaña donde se mata gente. Cool.
Al subir vimos que era complicado, pero accesible. Al rato llegamos, transpirados, muertos de cansancio y golpeados, pero muy contentos, realizados… y recibidos por un chaparrón. Decidimos bajar rápido para que no nos agarre la tormenta en plena montaña… idea que también tuvieron las 198 personas que subieron en el mismo turno que nosotros. Todos, a punto de caernos encima de otro y provocar el efecto dominó menos divertido del mundo, empezamos la bajada. Resulta que bajar no es tan fácil… todo resbala más, hay menos lugares para agarrarse y estar debajo de la lluvia no ayuda. Muerto de miedo y pensando que si me caía no iba a ver pasar mi vida frente a mis ojos sino un montón de hojas y ramas, mucho tiempo después, llegué abajo.
Comentando mi experiencia cercana a la muerte con otro ‘sobreviviente’ me dice: “Pero, ¿no viste que al lado de esa bajada hay una nueva mucho más fácil y segura?”
“Mmm no, la verdad que no”.
“¡Claro! La que usaste vos es demasiado peligrosa, ya nadie la usa. Murieron muchas personas ahí”.
Faltaba que me dijera que al lado de donde yo estaba coqueteando con la muerte había un ascensor que me llevaba hasta la base mientras me daban un jugo y unos masajes.

- Llegamos a Sucre a las 5 AM, muertos de frío y de sueño. Por suerte teníamos reservado el hostel, así que subimos directamente a un taxi y, luego de darle la dirección, le preguntamos cuanto nos cobraba hasta allá. Nos dijo si nos parecía bien 25 bolivianos (unos $15). Le dijimos que sí muy confiados, haciéndonos los cancheros y sabiendo que la terminal estaba lejos del centro, así que seguro el precio iba a ser adecuado. Mientras nos acomodamos en los asientos, vemos en el estacionamiento de la terminal un cartel con el nombre del hostel. Al lado del nombre un mapa. Un mapa donde se veía la terminal, una flecha que cubría una cuadra y media y nuestro hostel. El taxi arrancó y antes de que pueda decir “Que lo re parió”, ya habíamos llegado. No solo pagamos 15 mangos por dos cuadras, sino que para ir al centro hacíamos una peregrinación diaria.

- De Bogotá a Medellín a dos rutas posibles. El día que decidimos viajar, una tenía una montaña encima (los derrumbes son perturbadoramente comunes por la zona) y la otra estaba tan inundada que el peaje te lo cobraba Acuaman.
¿Qué hizo el conductor del micro? Tomó las dos. Un ratito en cada una. Esperando horas y horas en una para ver si limpiaban el derrumbe y, cuando eso no pasó, esperando horas y horas en la otra… a que el agua se evaporara, supongo.

- Hace unos días me fui al Parque Nacional Tayrona. Un paraíso en el norte de Colombia donde nos dedicamos a recorrer playas, tomar sol, ver animales en su hábitat natural, caminar horas y horas por la selva, pagar fortunas por una botella de agua, dormir en hamacas húmedas y olorosas, recibir un ataque de monos, paranoiquearme de que me lleve un tsunami una noche de tormenta y dejar un pedazo de pierna en un coral por hacerme el banana. Toda una experiencia de vida.

“Es más fácil soportar la muerte sin pensar en ella, que soportar el pensamiento de la muerte.”
Blaise Pascal

2 comentarios
Lucía Miranda
luciamiranda05

Milkshake

1 comentario
Marcelo Vertua

Las cosas como son, y la batata que no es Clerc

(Espacio cedido por MV)

A esta altura, con todo lo que se habló, (empezando por mi abuela, pasando por Viviana Canosa y terminando por Amigacho), lo que yo diga poco importa… Por eso elijo este espacio: es modesto, no busca escándalos, y a la vez es cálido y acogedor.
Desde que quedé embarazada, con Gonzalo veníamos mal. Estábamos tan mal, que él no se daba cuenta… y la que se quedaba “mal-mal” siempre era yo. Sí, leyeron bien: como buena embarazada (¡el cambio hormonal es terrible!), yo estaba más necesitada que Marcela Feudale, y al tonto de mi marido eso le daba impresión. Decía que tenía miedo de rozarle o mancharle la cabezita al bebé, y esas cosas. Así un mes, dos meses, tres…
Sé que pertenezco a una especie de realeza argentina. Pero no me importa. Mi vida es mía y no se me cae ningún anillo (el de casada ya no lo uso, se lo agradezco a los paparazzis). Cuando hablo es para decir las cosas como son: la farándula argentina es patética, que yo sea actriz demuestra lo mediocre que es la T.V, no me gusta por bicisenda, el Gato Gaudio coge mal, y tengo pesadillas horribles en donde me caigo dentro de las arrugas de mi abuela.
Para que sepan, Martín me conquistó de una manera muy simple, casi elemental: el día que nos conocimos, fuimos a un bar y nos pusimos a hablar de todo un poco. En un momento, como me sentía contenida, le conté “mi problema”. Entonces hizo algo que no me lo olvido más: le dio un trago al coñac que había pedido, se acomodó los ruletes detrás de la oreja, me miró fijo a los ojos y me dijo: nena, si yo fuera tu marido, ya mismo te entierro la batata.
Sentí un estremecimiento, le encajé un cachetazo y acto seguido le di el beso más loco y apasionado que mi lengua recuerde. No hubo palabras. Arrancamos directo hacia el telo más cercano, y me la mandó a guardar bien guardada. All night long.
Como ya expliqué, odio ventilar mi vida privada, pero tampoco puedo andar ventilándomela al calor de la abstinencia. Soy directa, soy intuitiva, me gustan los riesgos, leo los consejos de la Para Ti, y puedo aceptar que mi pareja no me entienda… pero que no me “atienda” es otro tema.
Saludos a todos, y recuerden que voy a estar con ustedes cada que sean lo que son, o cada vez que compren la Paparazzi y yo esté como una papanatas en la tapa.

Juanita

2 comentarios
Señor G

Futuro

¿Vieron?… las profecías tenían razón.

2 comentarios
alej

Abuela Grillo, Vida Animada

Deja un comentario
Hache Blanco

Miralo en HD

Relatar la condición humana en el máximo esplendor vasto de bajeza, desterrada en la miseria inmaculada. Utilidad del fisgón de revista apoya pava. Tributo fiel del onanista. Inversión de un accionista. Morbo de ojos grandes, no se atreve a chupar sangre con sus dientes por lo que dirán otras carroñas. Así nos vemos desnudos de cuerpo para tirarnos a la hoguera entre nosotros pordioseros de una idea innovadora y ser el show de primera plana o titular en negrita de panfleto de reparto a la vuelta de la esquina. Disfrutando del picante, aunque escupa halitosis entre gotas de saliva charlatana. Leer los días contados hasta el fin del mundo para el premio de película de antemano agotada. Larva conventillo de cultura derribada. Muertos que caminas en el Hall de la Fama.

H(igh Definition)

Deja un comentario
La lectora

La lectora a punto de ser ingerida

La lectora a punto de ser ingerida
foto: Silvina Baez

El castillo íntimo de la lectura –ese momento de silencio agazapado entre un animal y su presa– permanecerá inaccesible hasta el fin de los tiempos.
Matías Serra Bradford
(1969), escritor, traductor y crítico argentino.

Mientras ella lee una historia a la cual no tenemos acceso, aquí afuera, a plena luz del día, está ocurriendo otra bien distinta. Tal vez la lectora esté tan abstraída que desconozca los peligros que la acechan. Lo bueno es que no se dará cuenta de nada. Y, tal vez, se lleve el libro con ella y lo lea una y otra vez, por los siglos de los siglos, hasta memorizarlo. ¿Y después?

4 comentarios
Sergi

The Tallest Man On Earth – The Wild Hunt

Un tema que me desvela: la nostalgia por una época no vivida. Más de una vez me descubrí pensando lo bien que la hubiera pasado de haber sido adolescente en los años 60. O que bueno hubiera estado vivir de primera mano la explosión del punk y su vital deformación con el post punk. Sí puedo decir que fui un adolescente en los 80 y que la música que definitivamente me marcó fue la de esa década y la siguiente: una seguidilla de años hoy idealizados y atesorados en esos rincones que nos confortan en soledad. Escuchando The Wild Hunt me ataca una nostalgia un tanto diferente. La música suena irredimiblemente como algún disco perdido de Dylan antes de que le gritaran Judas. La voz me da escalofríos. Y sin embargo, no son los 60 lo que me viene a la cabeza sino los recuerdos del colegio, de cuando era joven, de cuando las posibilidades eran infinitas; me da nostalgia de este mismo momento, del exacto umbral ante un momento en que la vida cambia para no volver a ser la misma nunca más. Es un sentimiento de ansiedad pero a la vez reconfortante y es un momento que probablemente añoraré cuando mi vida empiece a decaer. Es en alguna medida como hacer las paces con uno mismo. Decir: algún día, estos mismos días nos parecerán la gloria.

DESCARGALO ACÁ

Lista de Temas:

1. The Wild Hunt
2. Burden Of Tomorrow
3 Troubles Will Be Gone
4. You´re Going Back
5. The Drying Of The Lawns
6. King Of Spain
7. Love is All
8. Thousand Ways
9. A Lion´s Heart
10. Kids On The Run

Deja un comentario
Leandro Vicetto

5º capítulo

Buenos Aires, 5.10 p.m.
Me visto con lo primero que encuentro, debo reconocer que estoy algo tenso por la carta. Las amenazas nos son algo a lo que esté acostumbrado.

-Tengo que mostrársela a Daniels – pienso en voz alta mientras me peino con las manos.

Bajo las escaleras al trote y al llegar a la puerta, suena el timbre. Me detengo en seco. El estupor me deja en silencio absoluto, inmóvil.

-¡¿Rostro?!- escucho detrás de la puerta.
-¡Uff! Transmisión de pensamientos- digo aliviado al inspector, mientras abro –Me llegó esta nota, ¡Mire!-

La leyó en un segundo y se la guardó en el bolsillo del sobretodo. Estaba desconcertado, él y yo.

-Evidencia, doctor. Déjalo en mis manos. He venido porque te necesito. Han matado al testigo, al NN, tienes que verlo. Vamos, sube al auto.

Llegamos rápidamente al lugar. Un callejón del barrio de Colegiales. Habían dos patrulleros custodiando el cuerpo y controlando la zona plagada de curiosos inoportunos. Pasamos a empujones rápidamente, luego de dejar el auto muy mal estacionado haciendo de barrera a los vecinos que se iban acercando.
Era un callejón sucio, quedado en el olvido. Allí estaba el cuerpo, boca abajo, desharrapado, con un charco violáceo alrededor de su cabeza.
Sin esperar un solo minuto, tomé mi cámara y comencé el recorrido habitual. Cuadro a cuadro, registrando el hecho. Cuerpo entero, plano medio, plano detalle del miembro superior derecho. Noto que está tumefacto, tal vez, quebrado. Primer plano de la región occipital, impregnada en sangre fresca con una herida cortante de lado a lado. Seguramente, habría sido del golpe que lo redujo. Al darlo vuelta los oficiales; todos, se dieron vuelta tapándose la nariz y la boca echándose hacia atrás.
¡Flick!
-Esta foto quedará para mi colección privada- pensé en silencio.

Deja un comentario
Juan P(erro)
Seres de nuestras libretas que jamás volveremos a ver

Anónimos

Anónimos – seres de nuestras libretas que jamás volveremos a ver

Deja un comentario
Lunatika

El sabor del otro lado

¿Que sabor debe tener el otro lado de la moneda?
Paseamos sigilosamente por su contorno,
preguntándonos por la custodia de nuestro ser,
planteándonos que habrá detrás de nuestros párpados;
del otro lado.

Seres duplicados que suscitan
el borde del paraíso y el caos.
Manejados como placebos
nos tiritan las neuronas,
que vienen corriendo, guerreras,
para sofocar lo que viene siendo lo cotidiano,
lo ensordecido, lo normal.

Y hoy, queremos saber
el sabor de ese reverso ausente,
pues me han abandonado mis papilas
y te buscan para poder cerrar
este libro indeciso y concluyente.

Deja un comentario
G + N

Martes 10 de mayo

Deja un comentario
Tyler Durden

Mi vieja tiene Facebook (y no teme usarlo)

Primera entrega

El hecho de vivir a distancia de la familia genera ciertas reacciones inesperadas en los seres queridos. Es como crecer una planta en gravedad cero, la planta no está acostumbrada a esas condiciones entonces le pasan no se… cosas. Llamar a España está caro y la diferencia horaria hace que las ganas de hablar por teléfono estén desfasadas unas cinco horitas, así que cuando ellos se levantan de la siestita vos ya tenés un pié en la cama y con el otro hacés la gruya. Todo eso, sumado al hecho de que en casa no tenemos teléfono, hicieron que mis viejos dejen el viejo hábito de la llamada telefónica para ampliar sus horizontes del conocimiento y zambullirse en el mundo de la tecnología y las telecomunicaciones. Está frio para meterse al mar del saber les dije en reiteradas ocasiones pero no me dieron pelota. Está frio, mamá, la puta madre… No sé para qué hablo… Cuestión que hoy entré a Facebook como de costumbre y me encontré con que mi vieja había aprendido a apretar el botoncito de “me gusta” –ah, no les dije? Sí, mi vieja se hizo un Facebook… es la que está nadando con el cogote afuera para no mojarse el pelo. Primero Ricky Martin admite que es gay, después la muerte de Romina Yan y ahora esto… definitivamente en el 2012 explota todo al carajo.
Resulta que no solo sabe apretar el botoncito sino que la misma foto que “le gustaba” a ella, también le gustaba a una minita a la que le había dado bomba hace unos días ¿A ver… cómo te puedo explicar lo que sentí? Mmm no se, no se me ocu- ah sí perturbador. Por algún motivo lo relacioné con mi vieja dándome la teta –y a eso no quiero dedicarle ni veinte segundos de análisis.
El otro día entré por primera vez al perfil de mi vieja y vi que tenía en su muro una descripción detallada de absolutamente todas mis actividades. Faltaba una foto carnet, una firma y a ver apoyá el dedo gordo con cuidado acá en este recuadro… aaaaahí está. Claro, resulta que soy su único amigo, así que todo lo que hago sale ahí en primera plana para que lo vea cuantas veces quiera, el tiempo que quiera. Gran Hermano, es como esto pero con una cámara oculta. Porque por más que yo filtre los comentarios, cosa que hago bastante poco, siempre está ese amigo desubicado que te deja uno del estilo “nunca vi a alguien tan borracho como vos”, “che colgué y no saqué las birras del freezer como me pediste y se reventaron todas no sabés el quilombo que te armé jeje, que bueno que ya me tomé el avión a Buenos Aires, gracias por hospedarme!”, “cuánto fue la multa?” o “vas a ir preso”. Y no, no está bueno. Acá dije que venía a estudiar. Está bien que haga la mía pero no me cuesta nada darles una alegría, aunque sea hasta que vuelva y se enteren que de todas las materias que estaba haciendo aprobé solo recursos humanos.

Deja un comentario
alej
contratapa_225

Confort Ya – Contratapa 225

Deja un comentario