neosimio
tapa232

Cuando un amigo se va

Hoy también estamos de luto. Lamentamos terriblemente las cosas que han sucedido en estos días y lo decimos en serio. No nos une la cercanía sino la rivalidad.

¿Qué seremos ahora amigos sin ustedes, dónde quedarán nuestro tan mentados clásicos?
¿Es que quiénes somos nosotros sin ustedes? ¿Quién ha dicho que hay alegría al eliminar al oponente?

Sabemos que tendrán que soportar todo tipo de mofadas. Que quienes dicen haberse alegrado por su partida, ya no disfrutarán tanto los domingos sin su presencia. Sabemos que en esta sociedad del éxito una caida, un fracaso es lo peor que a uno podría pasarle. Nosotros de este lado siempre esperaremos su regreso.

Ya sea un sábado, un domingo, o un martes.

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Verónica Noonan
teleoalreves

Ríos metafísicos

.. “Hay ríos metafísicos, ella los nada como esa golondrina está nadando en el aire, girando alucinada en torno al campanario, dejándose caer para levantarse mejor con el impulso.
Yo describo y defino y deseo esos ríos, ella los nada.
Yo los busco, los encuentro, los miro desde el puente, ella los nada.
Y no lo sabe, igualita a la golondrina. No necesita saber como yo, puede vivir en el desorden sin que ninguna conciencia de orden la retenga.
Ese desorden que es un orden misterioso, esa bohemia del cuerpo y el alma que le abre de par en par las verdaderas puertas.
Su vida no es desorden más que para mí, enterrado en prejuicios que desprecio y respeto al mismo tiempo…”

J.Cort a zar

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Guybrush

Más jodido que barrendero de Metrópolis

El otro día estaba viendo un compilado de películas de superhéroes: las primeras de Superman, las Batman de Tim Burton, Los Bañeros más Locos del Mundo, entre otras, cuando me di cuenta de lo siguiente:

Por lo general, el héroe derrota el villano (o pesca al tiburón en la competencia final) y todos son felices; pero, cuando la película termina, los créditos ruedan y todo está tranquilo hasta la secuela… la ciudad queda hecha un asco.
Edificios derrumbados, calles destruidas, algún que otro monumento local hecho pedazos, autos desechados. Todo desparramado en un completo desastre.

Me imagino que en los edificios que explotan la gente evita la muerte estando toda casualmente de vacaciones, y tienen una casa extra para cuando vuelven. Y supongo que todos viven en una ciudad donde un villano intenta destruir todo una vez por semana porque no tienen plata para mudarse a un lugar más tranquilo (aunque sean dueños de dos casas).
También es muy probable que las aseguradoras de coches allá tengan unas pérdidas increíbles. Y que conviene trabajar cerca de una planta nuclear o algo así porque seguro ligás algún podercito para salir a salvar el mundo o tratar de destruirlo, dependiendo de las enseñanzas que te hayan dado tus padres y en el colegio.

Lo que no termino de entender como no viven todos al borde del colapso nervioso. No por ser vecinos de un súper malvado, un científico loco o un monstruo que planea destruir todo (y, siendo sinceros, tampoco me dejaría muy tranquilo vivir en la misma cuadra de un alien con superpoderes, un millonario que sale de noche disfrazado, ni nadie con poderes a un paso de darse cuenta que es más fácil robar un banco y tirarse panza arriba de por vida)…
… ¿cómo no están estresados de caminar por la calle esquivando escombros y mirando hacia arriba a ver si se les cae un balcón en la cabeza?
(cualquier semejanza con TU ciudad es pura coincidencia).

Sé que después de derrotar al malo el héroe debe estar cansado, pero yo que el jefe de la ciudad (alcalde, intendente o como se llame) le pido si no me hace la gauchada y me limpia un poco todo. Porque está buenísimo estar libre de malvados, pero no está nada copado que la ciudad parezca víctima de un terremoto justo una semana de huelga en Cliba.

Otra cosa: perdón por mi dudosa moral (que si son lectores asiduos de mis artículos ya deben conocer y hasta adorar), pero si el villano solo quería una pieza invaluable de arte, un montón de plata o secuestrar a “la chica”… y el costo de evitarlo es millones de dólares y horas hombre para re-arreglar todo… ¿no podemos pedirle que nos deje ir a visitar el cuadro/estatua, ponga la plata en el banco para que no quede fuera del sistema financiero y/o prometa que va a sacarla a cenar de vez en cuando, y todo el mundo contento?

Porque todos disfrutamos las películas de superhéroes… salvo, quizás, el que se queda limpiando después.

“Cuanto mayor la riqueza, más espesa la suciedad.”
John Kenneth Galbraith

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La lectora
La lectora en el desierto by Lucía Miranda

La lectora en el desierto

Ilustración: Lucía Miranda

Me resisto a considerar el afán de leer una simple “afición” entre otras: es una pasión, aún más, una forma de vida.
Fernando Savater (1947), escritor español.

A veces la lectora no sabe cómo llega a ciertos lugares. ¿Cómo puede ser que hasta hace unos minutos estaba en la ciudad y, de pronto, pasa el viento y resulta que es el viento del desierto, mira el cielo y se ven la luna y las estrellas, y ya no está sentada en el banco de una plaza sino en el lomo de un camello con anteojos? No entiende, realmente no entiende, pero tampoco le preocupa: prefiere no hacerse preguntas, cabalgar en el desierto y, sobre todo, seguir leyendo.

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Marcelo Vertua

El mayo barcelonés y mi imaginación a más no poder

La multitud de Indignados y el ingenio de las pancartas en Plaza Cataluña. Las formas, los colores y la exuberancia de Gaudí. El azul, los paisajes interiores y Las Meninas de Picasso. El Barrio Gótico, la Barceloneta, el topless y las tetas colgando hasta el ombligo de las señoras alemanas… Todo eso, y el sol y la primavera, y los días lejos de la locura porteña, encendieron la mecha que hizo estallar en pedazos lo que quedaba de mi cerebro.
Mami, Papi, amigos, señores organizadores de La Copa América… perdón a todos, pero el invierno sumado a Buenos Aires y a la rutina, me aniquilaría.
Me quedo acá.

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Hache Blanco

La letra

Me acerco abstinente.

Aspiro una raya en el cuello fragante.

Reacción en cadena que estalla:

Duro panal de entre pierna.

Embadurno pegamento en mi cuerpo desnudo.

Respiro diez veces y abrazo el capricho.

Me llevo una comisura a los ojos despiertos.

Obsesivamente.

Grito el secreto acumulado.

Devoro la oreja para escuchar los latidos.

Empaño el vidrio de invierno.

Escribo la letra de mi canción preferida.

H

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Señor G
barbas

Derecho a Barba

Hombres, mujeres y travestis tienen que luchar por su derecho a tener una barba larga y peluda como dios manda.

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Juan P(erro)
juanperro

Diablos!

¡diablos!

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alej

Protest zapping

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Leandro Vicetto

12º Capítulo

Buenos Aires (Café de Lacroze), 19.40 hs
Veo un bulto en la oscuridad, me acerco, enciendo un fósforo y en medio del fogonazo veo un cuerpo humano, tirado, inerte, con un tiro en pecho, visible a primera vista. La sensación de una corriente eléctrica recorriendo mi espalda, hizo que pegara un salto abrupto hacia atrás y con una mirada incisiva pregunté al inspector.

-¡¿Quién es éste, Daniels?!-

-Es, o mejor dicho, “era”, el dueño del café, estaba vendiendo cocaína en esta zona que al parecer no le correspondía. La misma calidad de la que encontramos en La Mansión aquella madrugada.- respondió mientras se pasaba la mano por la nariz.
- Tómale unas fotos y haz tu análisis, ya está en camino la ambulancia- agregó.

Tomé la linterna que llevaba en el bolso e improvisé una iluminación. De todas maneras, el flash dejaría bien expuesta la escena. La sangre aún estaba caliente. Abrí el saco y la camisa del cadáver y tomé una foto del pecho herido. Un solo disparo, certero. Quien lo había efectuado era un profesional. En la cara tenía unos cuantos hematomas, al parecer lo habían golpeado antes de matarlo. Mientras revisaba el cuerpo, preguntaba a Daniels sobre el que tenía allí atado, que después de ver aquel muerto, lo había borrado de mi mente.

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G + N

adiós otoño; feliz invierno

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Flor G (Olor a pan tostado)

Tu retrato

Cuando el rocío se seco
Cupulando el sol en tu nariz
Todos tus poros me miraban
Y todo tu cuerpo, todo
Estaba en foco
Tu pelo ya no bailaba
Y dentro de mi marco imaginario
Yo, te capturé.

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alej
contratapa232

Jugate ya

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