neosimio
tapa254

Desdeltúnel *

¡Plop!
De golpe, la caída. De golpe un golpe, la fisura y el dolor.
Quedarse allí, en la oscuridad y el ostracismo, una buena decisión. Pero sólo soportable durante un puñado de días.
La vista hacia arriba, la luz que ilumina. Pararse, limpiarse los lompas, arreglarse la camisa y acomodar la boina.
La salida esta allí, es ahora, es ya, es nuestra y es gloriosa.
Rescátase la gente. Vuelve el delirio.
Hoy, que ya es

m
a
r
t
e
s
.
*Edición dedicada a nuestro amigo Alexis. Arriba.

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Verónica Noonan
teleoalreves

Empuje palpable

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La lectora

La lectora, por Guybrush

A medida que se acerca fin de año, las rutinas se alteran, todos corren de un lado a otro, no sobra tiempo para nada. Por eso la lectora aprovecha que el chico que escribe más arriba (lo llaman o se hace llamar Guybrush) en estos días pasó de visita por aquí y escribió algo que… bueno, tiene que ver con leer. Y ella, ninguna tonta, se apropió del texto -y de la foto- para su columna y así se toma vacaciones por este martes.

Si bien es probable que en cualquier momento se necesite pasaporte y visa para entrar a Capital, por más que sea difícil de creer, vivir un par de cuadras más allá de la loma del traste tiene ciertos beneficios.

Ejemplos: en verano la gente aún se sienta en la puerta a tomar fresco, los vecinos se ayudan, el tránsito no es enloquecedor y si a un grupo de aliens se les ocurre atacar Buenos Aires, para cuando lleguen a mi casa yo ya me morí de viejo.

Pero creo que lo mejor de vivir lejos es que uno puede leer mucho en los medios de transporte.

Sé que también puedo leer en casa (o en el baño del trabajo), pero colgarse con un libro en el colectivo o el tren tiene cierta magia. Cierta capacidad de acelerar el tiempo y de permitirte disfrutar del transporte público.

Escuchar música tiene onda, pero hay dos puntos en contra: digamos que no viajo en el silencioso TGV, así que el ruido del San Martín “enmascara” (por no decir “tapa completamente”) el sonido. Además, al escuchar música aún tengo los ojos “desocupados”, y mirar los dantescos paisajes del conurbano por la ventanilla no es muy motivador.

En cambio con un libro es diferente. Uno puede abstraerse completamente del mundo (después de asegurarse de que su billetera quede bien cubierta) y disfrutar. No mira por la ventanilla, el sonido del tren lo arrulla en vez de apabullarlo, practica equilibrio viajando parado y sosteniendo un libro pesado, se hace el intelectual con la chica de al lado, controla con más facilidad las ganas de masacrar al payaso que escucha música sin auriculares y no se distrae con los engañosamente tentadores y posiblemente fatales ítems de los vendedores ambulantes.

Compadezco a la gente que vive en Capital… porque no puede leer en el transporte público (al menos, no por mucho tiempo) y porque cuando lleguen los aliens van a ser los clásicos giles que mueren siempre al comienzo de la película, mientras el congreso explota en una bola de fuego y el obelisco se derrumba, en un simbolismo fatal sobre la caída de la civilización.

(Nota mental: cortar un poco con la Ciencia Ficción.)

“Leer es, para mí, no solo tener una idea de lo que dice el escritor, sino escaparse con él y viajar en su compañía.” André Gide, escritor francés.

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Lucía Miranda
luciamiranda28

Juego de villanos

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Hache Blanco

Una idea fija

Una idea fija se cae y me arrastra con ella. Rueda pesada sobre la nieve de mi sexo y se hace grande como un ancla. Al mismo tiempo, yo me hago cada vez más pequeño. Huyo de mi propio rastro, es la única manera de salir ileso.
Un vaso de agua sostenido por finos dedos en el medio de un desierto, me invita a dar el trago amargo de mi propio gusto. El miedo apresura el paso pero también apresura el momento de enfrentar su origen y fundamento.
Vomitaré ruido de moscas para purgar la angustia. Haré arcadas de palabras ahorcadas. Lo haré hasta quedar seco y así tal vez levantar vuelo.

H

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Juan P(erro)
juanperro

asunto¨

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alexis

Mo 28 / 11 o Clock / Santa María de los Buenos Aires

Una ventana chiquita deja iluminarte

La calle aún sigue cortada por reformas

No hablás, no tenés ganas

Diste amor y comprensión

Esa fue tu misión

Dicen que el “deber” te llama

Y que tenes que seguir tu misión en otro lugar

Aunque no “debés” nada… todo lo contrario

Se me hace difícil entender como a esos tantos

escuchados y ayudados

seamos solo tres los que estamos

Pero el viento frío de este lugar me despeja

Nos desvela mientras otros pasan

nos conocen y se van… “pasajeros”

Una ventana chiquita deja iluminarte

Aunque no haga falta…

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G + N

Los 37 escalones

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Leandro Vicetto

33º Capítulo

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Django Reinhardt, escuche mientras lee

Buenos Aires, Calle Melián al 2100 23 hs
Tenía la fotografía de Volkov en mis manos. La observaba detenidamente a la vez que se me cerraban los ojos, ya habían pasado cuatro horas desde que estacioné el auto frente a la casa del ruso, además había comenzado a llover, todo se prestaba para el sueño. En la calle no había nadie, como era de esperar con semejante noche.
Todavía no caía en la cuenta de todo lo que había pasado desde que fuimos a aquella mansión con Daniels a cubrir el caso “Tuc”. En esos momentos en los que divagaba, terminaba pensando en Anny, si no fuera por ella, que me hacía todo más llevadero…
Desde aquella vez que intimamos en el Hotel, nuestra relación había cambiado. Estábamos más unidos.
Puse la radio, estaban pasando un tema de Django Reinhardt. Adoraba a ese tipo. De repente se encendió una luz en la casa. Me agaché en el asiento y preparé la cámara. Salió el tipo de la fotografía que me habían dado y otro más. Saqué tres fotos, aunque era de noche tenía buena luz, por la que salía de adentro de la casa y por un farol que estaba encima de ellos. Con el teleobjetivo era suficiente para tener registrada aquella reunión. De todas maneras imagino que tendré que hacer más jornadas para encontrar y armar una pista más firme, que se pueda seguir.
Yo mismo quería conseguir aquella pista para acabar con Volkov, de esa manera, Krotter podría volver a hacer sus negocios en Argentina y a mí, me dejarían tranquilo. Podría rehacer todo con Anny.
Disparé la cámara una vez más y me quedé mirando fijo a través de la mirilla. La vista se me puso borrosa. No podía sacármelo de la cabeza.

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Lunatika

Brillo y color

Perdió el color su brillo
antes de llegar a la meta,
reutilizó los diversos estampados
para conmemorar
el sumergir de aquel juego.

Lo imprescindible,quedo innato
en el recuerdo de ambos.

Brillo y color.
Nitidez fugaz de lo opaco.

Ocaso sin tregua,
que mitifica
aquellas sombrías mudanzas,
aquel parque ilustrado,
y todas aquellas grúas
que están por llegar,
cuando el brillo retorne a su color.

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Señor G

Que cosaaa rica!!!!!

Queridos Martes soy un fanático de la revista desde las primeras épocas y no hay martes que no este firme junto a la compu y mientras ceno para leerlos. No tengo el hábito de escribir y de usar demasiado la computadora pero hoy sentí muchas ganas de comunicarme con ustedes y su revista ya que es para mí una ocasión especial. Como todos los meses me uno un sábado a comer con mis queridos amigos de la secundaria,. Hace mas de cuarenta años que somos amigos, así que ahora estamos comiendo un rico asadito escuchándote a vos, ¿que mas puedo pedir?
Desde Banfield con mucho cariño te escriben
Micho, Tito, Gordo, Negro y Cabezón.

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alej
contratapa254

Hágaselalux

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