Marcelo Vertua

Atún

La otra noche soñé que iba al médico. Soñé que me encontraba sentado frente al señor de guardapolvo, escritorio de por medio, e intentaba fugarme de lo que me decía, mirando la pared llena de diplomas. El doctor leía el resultado de unos estudios, negaba con la cabeza y se frotaba la barbilla: “lo siento, pero lo suyo es un típico caso de leche podrida”, concluía. Yo intentaba preguntar, quejarme, insultarlo, pero mi voz era un hilo de balbuceos que el muy sádico aprovechaba para cortar con metáforas: “Digamos que en lugar de espermatozoides usted tiene sea monkeys”, me decía sonriendo.

Corte. En el sueño yo aparecía solo, muy solo en la calle, llorando a mares… mares poblados de sea monkeys.

Corte. Ahora estaba en el baño de casa, odiándome y pegándome un tijeretazo justo ahí. Pero en lugar de desangrarme como el marido de Lorena Bobbit, descubría que mi interior estaba hecho de atún, no sé si al natural.

Apenas me desperté, fui al baño, hice pis, me miré bien e intenté masturbarme. Necesitaba confirmar si de ahí salía aloe vera o crema mascarpone, pero la película con Reina Reech (sí, ¡me calienta esa viaja turra!) era constantemente interrumpida por la cara del médico, y entonces me acordé: se trataba del mismo sorete que una vez, en la revisación de la pileta del club, me había dicho: “si no te podés tirar la pielcita más para atrás, no vas poder estar con chicas”.

Yo tenía seis años y lo único en claro fue que nunca iba a tener novia.

Pasó el tiempo y, a pesar del miedo y el trauma, descubrí que no sólo podía tener novia, sino que también era capaz de hacerla jadear de alegría. Pasó más tiempo, me casé y llegamos al presente: momento de definición en el que con mi mujer estamos intentando tener bebés sin hacer del sexo un tie break. Nuestros relojes biológicos amenazan con hacer estallar las alarmas, pero tratamos de no aturdirnos antes de hora. Eso sí, cada vez que algún hinchapelotas nos pregunta “¿Hijos para cuándo?”, le respondo: “Hijos no sé, pero atún tenemos para rato”.

Marcelo Vertua

Acerca de Marcelo Vertua

La información biográfica de MV, al igual que su vida, se encuentra en permanente estado de reconstrucción.

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