Tyler Durden

Hoy te tiro una posta

Históricamente, el trono es un lugar donde se han gestado muchas de las ideas más brillantes de la humanidad. El consenso popular dice que se debe a que es el único lugar donde uno final y positivamente deja el culo quieto de una buena vez. El trono es lugar de meditación, de reflexión, lugar donde surgen de nuestro interior esas ideas que fueron con el tiempo sedimentando en nosotros. No porque sea una mente brillante sino solamente porque soy una persona que caga mucho, estoy en condiciones de decirles que hoy les voy a tirar una posta. Sí, te voy a contar algo que no lo sabes ni vos, ni tu vieja, ni tu viejo, ni el portero de tu edificio. Ni siquiera el garitero de tu manzana.
Por motivos que no voy a explicar en este apartado, todos los meses me llega la revista Vogue a mi casa. Es una de esas revistas que tranquilamente podrías encontrarte en el respaldo de un avión, juntando polvo en el living de tu casa, en la canasta de la peluquería o en la sala de espera de tu dentista. Tiene mucha foto de mujeres de esas que no voy a apoyar ni siquiera en el subte y propagandas de productos que un salario medio no puede pagar como, por ejemplo, relojes. Y de eso les quería hablar, de las propagandas de relojes que hay en esas revistas. Anoche, luego de atorarme un buen pedazo de pata de jamón (este es el momento en el que pensás “uy este hijo de puta tiene una pata de jamón en su casa” y la verdad es que sí, soy un hijo de puta pero tengo una pata de jamón) me dirigí al santo trono a reflexionar y, como en otras ocasiones, agarré una de estas revistas para chusmear un rato. Me detuve en una publicidad de un reloj y me pregunté “a ver a qué hora sacaron la foto?” (este es el momento en el que pensas “uy este pibe es un retrasado” y la verdad es que sí, a veces me cuesta más de lo debido). El reloj marcaba las 10:10. Todavía con ansias de saber y amigos que despedir, me dispuse a ver a qué hora “habían sacado la foto” de los demás relojes. Cuando vi que el segundo también marcaba las 10:10, me pareció medio extraño que las fotos dos hayan sido sacadas a la misma hora así que opté por darme cuenta de que mi pensamiento era bastannnte pelotudo y que la hora que marcaba el reloj no era necesariamente la hora a la que sacaron la foto. Sin embargo, pensé que esto no podía quedar así y que, por el bien de la ciencia, debía buscar otros ejemplos para ver qué hora marcaban. Todos, todos los que vi, marcan las 10:08 +- 3 minutos. Todos.
No se a ustedes pero a esta altura yo ya estaba caminando por las paredes.Mi investigación no quedó ahí, me pregunté si tenía que ver con que la posición de las agujas tiene algo que ver con alguna analogía fálica, pero encontré un ejemplo de una modelo que llevaba un reloj y éste marcaba las 10:10 a pesar de estar dado vuelta. En fin, después colgué como media hora imaginando motivos hasta que llegué una conclusión: no tengo la más puta idea. Si a alguno se le cae alguna, le agradezco la deje en el buzón.

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La nueva incorporación de martes. El pibe que la rompe eb Barcelona. Todavía no hemos visto su rostro, pero vamos conociendo sus mañas

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