La lectora

La lectora se detiene


foto: Miguel Sampedro

Durante el tiempo de lectura somos tragados por cetáceos o arrojados al abismo.
Christian Ferrer (1960), ensayista chileno.

La lectora deja de caminar. Venía bajando la escalera sin dificultad: cada escalón equivalía a unas cinco o seis palabras. Pero a veces la lectura exige inmovilidad, aunque sea momentánea. Los pies se detienen. El cuerpo entero se aquieta. Hasta la respiración desaparece durante ciertas oraciones. Pero dentro de ella, todo es movimiento: la mente va a mil por hora, saltando de una palabra a otra tan rápido que, más de una vez, parece quedar suspendida en el aire.

La lectora

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>