Guybrush

Ole, ole, ole, oleee… emboleee… emboleee…

Crecí en una familia de amantes del fútbol. Todo el día el balón-pie en las charlas, la vestimenta, los posters, ¡los tatuajes! y, por supuesto, la tele. Llegaba un momento que me sentía en un museo de la AFA en vez de en mi casa.

Vale la aclaración temprana de que no me disgusta el fútbol. De vez en cuando me siento a ver un partido con mis hermanos y mi viejo, recuerdo varios jugadores y resultados y hasta fui a la cancha unas dos veces en mi vida… pero, pero ejemplo, no tengo idea cuantos partidos jugó Marcos “el bigote” Colomba como marcador de punta de Chaco For Ever de Febrero de 1986 a Octubre de 1992 y, lo que es más importante, no me interesa saberlo.

Ese es el tema: en comparación, parezco el apático número uno. Es como que te guste ir al circo de vez en cuando, pero vivir en una casa con gente que se pinta de payaso y camina en una cuerda floja mientras comenta emocionada que el día anterior el domador hizo un truco que dejó a todos (por suerte al león también) con la boca abierta.

Esa “falta de compromiso” (“ser un tibio total”, como lo llama mi familia) es totalmente aborrecida en el ambiente futbolístico (un hincha prefiere que publiquen una foto suya dándole un beso francés al jefe de la barra del equipo contrario, a tener que lidiar con alguien que “ve solo los partidos de la selección”), pero me otorga cierta imparcialidad que me permite ver las cosas con otra perspectiva.
Y me llena de dudas.

Por ejemplo: si te gusta el fútbol, ¿te tiene que gustar TODO el fútbol?

En mi casa ven cualquier cosa: primera división, la B, la C, fútbol de Europa, de México, fútbol sala, infantiles, partidos de la década del 60, entrevistas a jugadores, presentación de nuevas camisetas, construcción de nuevos estadios, filmaciones de reuniones de la Comisión Directiva… de todo.

Si te gusta ver fútbol porque es un deporte de destreza, despliegue y táctica, ¿no tendrías que disfrutar solo del fútbol bien jugado? ¿No tendría que molestarte ver 11 zombies rengos contra 11 perros en coma?

Aguanté esa duda hasta que una noche en casa, mientras sufría un tortuoso Lamadrid – Villa San Carlos, no pude más y pregunté:

“¿Ver un partido de estos no es como decir que te gusta la música y ser fan de una banda que suena como el orto?”
Se dieron vuelta a mirarme. Si la pregunta los había sacado del hipnotismo es porque era buena. O muy, MUY mala. Continué:
“En serio, si los pibes de la banda… o del equipo, fueran mis amigos, lo haría por solidaridad, pero ni conocemos a estos lisiados”.

Si las miradas pudieran linchar, las que me propinaron esa noche habrían tenido antorchas, tridentes y una soga con un nudo corredizo.

Al menos aprendí que se puede decir “te falta pasión” usando cientos de insultos.

“El fanatismo consiste en redoblar el esfuerzo cuando has olvidado el fin.”
Jorge Santayana

Guybrush

Acerca de Guybrush

Un pibe como cualquiera. Trabaja en un lugar que no sabe si es el suyo, tiene dudas existenciales, algunos amigos y busca a la chica de sus sueños. Un poco torpe, buena gente y siempre con alguna idiotez chistosa para decir. guybrush@losmartesmiento.com

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