Sergi

Primal Scream – Vanishing Point

Fui a ver a Primal Scream: una porquería. No me entiendan mal. Amo esa banda hace muchos años. Esta fue la tercera vez que los vi y su mejor show fue sin dudas el que dieron en Museum en 1998. Esa noche presentaban Vanishing Point, su mejor disco. Porque, seamos claros, su disco famoso, el que los puso en boca de todos, el artefacto que hibridó al rock y al dance, el de esa tapa hermosa, Screamadelica – que de eso estamos hablando – no es la gran cosa. Tiene Loaded, Movin On Up, Come Together y Higher Than The Sun pero es tremendamente irregular, armado con retazos. Uno lo quiere más por su tapa y por cierta sensación de época que por su contenido. El asunto es que ese fue el disco que tocaron íntegro hace un par de semanas en el pésimo GEBA. Y decía que había sido de terror. No tanto por la banda, que estuvo bien y tocó los temas profesionalmente (con todo lo bueno y malo que ese adjetivo implica); no tanto por la falta de sorpresa que implica saber todos los temas que van a tocar, ni tampoco por la sensación de tramite que cubrió toda la presentación. Más bien fue por darme cuenta que este es el paradigma de los shows que se vienen: campos con vips enormes y llenos hasta la mitad, un espacio poblado por figuritas más preocupadas por su peinado y sus ropas multicolores y tan locas y por el catering de ocasión que por lo que sucede arriba del escenario. Gente que no responde, sin pasión, sin sangre, preocupada por su fotito de Blackberry para su Facebook. Atrás de una valla en mitad del campo, el resto de los mortales, los que de verdad quieren a la banda pero anulados en su capacidad de sentirse parte de ese espectáculo. Digámoslo sin vueltas: este nuevo tipo de recital es la muerte del rock. Es la completa eliminación de su elemento de riesgo y desafío. Es la capitulación con el sistema y el consumismo desaforado de estos tiempos. Es el baile del caño en el contexto menos pensado. En lo que a mi respecta se acabaron los shows multitudinarios y en espacios abiertos. Todavía me quiero sentir joven. Por eso también cuelgo la obra maestra de Primal Scream, la menos condescendiente, la más rebuscada y experimental, la que más los identifica como banda relevante, la que presentaron aquella noche infernal en Museum, en un espacio repleto de gente que presentía que asistía a un hecho único, en un momento irrepetible. Un show capaza de convertir al más escéptico; un show imperfecto, abigarrado, arrollador, un show de rock. Como los que ya casi no se ven.

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Lista de temas

1. Burning Wheel
2. Get Duffy
3. Kowalsky
4. Star
5. If They Move, Kill ´Em
6. Out Of The Void
7. Stuka
8. Medication
9. Motorhead
10. Trainspotting
11. Long Life

Sergi

Acerca de Sergi

El melómano más importante que supimos conseguir nos deleita con las mejores melodías de su discoteca. Sólo para entendidos.

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